Responsabilidad Social Empresarial (RSE): Reinserción Sicológica al Empleo (RSE)

Por Francisco Ule Rebolledo

En la última década hemos sido testigos de diversas crisis que han afectado al mundo. Fuertemente golpeó a nuestro país la “Crisis Asiática”, generando altas tasas de cesantía. Mientras el gobierno apenas pudo controlar la situación, las empresas optaron por el despido masivo de trabajadores. Diez años más tarde la historia se repite. La caída de las bolsas más importantes del mundo fueron inevitables y la incertidumbre ante una nueva crisis mundial se ha vuelto una realidad.

Cada día leemos en los medios de comunicación que empresas se declaran en la quiebra, generando nuevos desempleos, aumentando la tasa de cesantía. Cuando en el sur de Chile se enteraron del virus ISA, la situación no fue muy diferente. De una sólida industria que llegó a generar 53 mil empleos, hoy la encontramos alicaída, a la espera que la situación mejore y vuelvan los tiempos de antaño. Felipe Sandoval, ex subsecretario de Pesca señala que “no antes de tres ó cuatro años las cosas volverán a la normalidad” .

El escenario es complejo y complicado de entender, sobre todo cuando se manejan antecedentes que a la fecha ya habían sido alejados de sus funciones más de 10 mil personas, pertenecientes al sector salmonero. Por ello, es preciso explicar los orígenes en la aparición del virus ISA, cómo afecta a la industria y cómo debe ser el manejo de Relaciones Públicas por parte de la empresa que se analizará (AquaChile) para gestar Responsabilidad Social Empresarial, tras el despido de 450 trabajadores de la planta de procesos Cardonal, en Puerto Montt.

Diagnóstico a la salmonicultura: virus del desempleo (+)

La Anemia Infecciosa del Salmón, conocida como virus ISA, es una enfermedad parecida a la Influenza A y B. Se presenta en el Salmón Atlántico, durante el período que éste se encuentra en agua de mar. No afecta a otros peces o moluscos y está comprobado que no es un riesgo para la salud humana, por la diferencia de temperaturas a la que se exponen ambas especies.

Los orígenes del ISA se remontan a la década de los 80' , cuando se descubre un brote en Europa. La alarma se enciende en Noruega, ya que en 1984 se descubren los primeros contagios. Posteriormente, se anunciaron casos en la costa atlántica: Canadá, Escocia, Islas Feroe y el estado de Maine, en Estados Unidos. Finalmente, el virus se extendió a Chile.

Al ser comparable como una influenza, el virus tiene la característica de ser contagioso entre el Salmón del Atlántico. La variabilidad de su propagación depende de las condiciones que se encuentre la temperatura del agua a niveles más significativos. También incide la densidad de la especie en una jaula. Es decir, a mayor cantidad de habitantes por jaula, mayor será la probabilidad de contagio.

En la Isla Lemuy , perteneciente a la Isla de Chiloé, se descubrió el primer caso de virus Isa en junio del 2007. De acuerdo a los síntomas de este brote, científicos concordaron que se trataría de una variante diferente a la europea.

Tras la noticia, se inició un plan de contingencia en la Región de los Lagos, el cual fue liderado por el Servicio Nacional de Pesca (Sernapesca) para actuar con celeridad ante esta situación. El organismo gubernamental convocó a expertos en patologías y virologías, además de otras organizaciones del gobierno y representantes de la industria salmonera. De esta forma, el objetivo en común era mantener bajo control la enfermedad y para ello debieron establecer disposiciones obligatorias, usando como referencia los programas de control e información técnica de los países en que ya se había presentado el virus.

Las primeras medidas adoptadas fueron el sacrificio de las jaulas afectadas, se delimitó zona de cuarentena, políticas de bioseguridad y monitoreo constante de áreas afectadas. A principios del 2008, el 3% de los centros de cultivo habían sido impactados por el ISA; sin embargo, la enfermedad se extendió rápidamente a otros centros y la situación se agravó, tanto para el ecosistema, como para las empresas salmoneras y los trabajadores de la industria.

Acusaciones agudizan la crisis

El virus ISA nunca fue tema de conversación en la opinión pública; si bien ya se sabía que estaba presente en Salmo Coho desde antes, no se otorgó mayor importancia, pues no había presencia de enfermedad clínica. No obstante, al presentarse en la especie Salmo Salar (Salmón del Atlántico) se produjo una seguidilla de informaciones mal presentadas, primeramente, por el desconocimiento general de qué se trataba el virus y por otra parte, porque se especuló rápidamente sobre cambios en las políticas laborales de la industria.

La población se sintió alertada, pues al transparentarse la información, ya se anunciaban los primeros despidos en algunos centros. En primer lugar, porque al producirse matanzas masivas de peces, es considerable la menor cantidad de materia prima para procesar, por ende, hay menos trabajo en estas plantas.

Comienza a circular el concepto de “crisis del salmón”, generando mayor miedo y temor en la industria. Pero… ¿de qué crisis estamos hablando? Por una parte aparecen los gerentes de las empresas más grandes en Chile, señalando que es una crisis sanitaria, es decir, la culpabilidad recae sobre el brote de la enfermedad. Sin embargo, a través de la opinión de expertos y estudios que se han realizado sobre la materia, se llega a la conclusión que esta es una “crisis productiva”, es decir, que las empresas no han cumplido con políticas de producción estándar, lo que ha facilitado la propagación del virus. Por ende, el ISA fue absolutamente evitable si desde un principio se hubiera ajustado a las duras medidas implementadas por los países europeos que contrajeron la enfermedad.

Se suma a esta problemática, un artículo publicado en el diario norteamericano The New York Times, por el Doctor Felipe Cabello, profesor del Departamento de Microbiología e Inmunología del Colegio Médico de Nueva York, que acusa a los salmones nacionales de no poseer óptima calidad, calificándolos de “obesos y poco sanos”. El texto remeció a la industria salmonera, quienes manifestaron un completo desacuerdo por la publicación. César Barros, presidente de la asociación de la industria del salmón, expresó sus reclamos al periódico estadounidense, a lo que se sumó el Ministro de Relaciones Exteriores de ese entonces, Alejandro Foxley, mediante la vía diplomática, indicando que “todos estamos orgullosos de lo que esas empresas han logrado y esto hay que pararlo a tiempo, porque si no se va a hacer un daño que no corresponde“

Despidos Masivos

El aumento de contagio entre los centros provocó pérdidas millonarias en la industria y varios centros optaron por cerrar. Las empresas salmoneras durante los últimos años lograron incrementos notables en la producción, llegando a una tasa de 22% anual, cifras que sólo supera la minería. Esto se tradujo a una solvencia económica importante para la región, por la cantidad de trabajos creados para el sector y por la sostenibilidad que daba a muchas familias, donde incluso se generaron migraciones de población hacia el sur del país.

Para tener una idea real de estos datos, en 1996, la industria del salmón exportó 135.000 toneladas y tuvo retornos por 538 millones de dólares. En 2007, los envíos totalizaron 397.000 toneladas por un valor de 2.241 millones de dólares. El epicentro para las operaciones fueron las ciudades de Puerto Montt, Ancud, Castro, Quellón y fiordos de la Región de Los Lagos. El número de empleos llegó a 53 mil, mientras que 28 mil personas se vincularon directamente a los centros. La ciudad de Quellón aumentó su población a más del doble en menos de 10 años.

Andrés Johnson, ex Gerente General de Marine Harvest, una de las empresas más grandes productora de la especie, ya hablaba el año pasaba de quién debía tomar las riendas del asunto : “si el gobierno no actúa con rapidez, esto puede transformarse en una catástrofe económico-social de proporciones”. Dicha proporción tuvo las consecuencias vaticinadas.

Lamentablemente, las desvinculaciones laborales llegaron. A fines de octubre del 2008, más de cuatro mil personas se encontraban sin trabajo, el virus ISA se internaba en 78 centros, de los cuales más de 20 eran brotes confirmados. En esa fecha, 53 instalaciones se quedaron en etapa de “descanso”, lo que implicó la inamovilidad en dichos lugares por un tiempo que iba de 60 a 90 días, según los alcances de la autoridad. Pero la cesantía no se detuvo allí. En ese entonces se pronosticaban que los despidos aumentarían a seis mil a fines de año; sin embargo, la realidad se presentó aún más cruda.

Algo “n-a-d-a” mal

La empresa AquaChile nace en los años 80' , cuando se iniciaban los primeros cultivos de salmónidos en aguas ubicadas al sur del mundo. Los hermanos Víctor Hugo y Mario Puchi, junto a Pablo Aguilera instalaron una empresa de producción de ovas salmonídeas y smolts juveniles. Al mismo tiempo, la familia Fischer (Salmones Pacífico Sur) cosechaba los primeros ejemplares de salmón que tenían como destino Japón.

Ambas compañías se unen en 1999 para complementar sus actividades comerciales, integrando ambos procesos, de tal manera que ahora reciben ovas y pasan por cada uno de los procesos hasta llegar al producto listo para la venta y posterior consumo.

Tienen presencia en cuatro regiones del país, además de Estados Unidos y Costa Rica. Antes de estallar la crisis, empleaban a seis mil personas, es decir, más del 10% del campo laboral de la industria del salmón. El éxito de esta empresa se puede reflejar en las memorias de sostenibilidad del 2007, donde indican que poseen “años de consolidación (…) en una industria que hoy representa aproximadamente un 11% de las exportaciones no mineras totales de Chile” . Por otro lado, el suceso se ve también en la misma industria del salmón, pues tienen una participación del 14% en las exportaciones.

Sin embargo, la transmisión del virus ISA arribó a varios de los centros de esta compañía, afectando directamente la producción e ingresos, de tal manera que se anuncian los primeros despidos, que se fueron ejecutando en el transcurso del tiempo.

Una de las situaciones más preocupantes para la industria, que afectó en forma directa a los trabajadores fue el día 15 de abril del 2009, cuando diferentes medios de comunicación publican en titulares que AquaChile había desvinculado laboralmente a 450 personas de la planta de procesos Cardonal, en la capital de la Décima Región , Puerto Montt.

Las reacciones fueron rápidamente presentadas por medios masivos, donde se mostró pesar e inquietud tanto de las autoridades de distintos sectores, como de la alta gerencia de la empresa. Por otro lado, indignación y desconcierto de parte de los trabajadores, quienes no comprendían los hechos.

Sin duda, es un número considerable y difícil de asumir. El desafío se complejiza aún más: ¿cómo intervenir a través de las relaciones públicas con soluciones para los trabajadores desvinculados?

La importancia del nado sincronizado

Para el desarrollo de la pregunta, comprenderemos a las Relaciones Públicas como ”un conjunto de acciones de comunicación estratégica coordinadas y sostenidas a lo largo del tiempo, que tienen como principal objetivo fortalecer los vínculos con los distintos públicos, escuchándolos, informándolos y persuadiéndolos para lograr consenso, fidelidad y apoyo de los mismos en acciones presentes y/o futuras” .

Entendiendo el objetivo de las Relaciones Públicas como “legitimar las acciones organizacionales de interés público” , se presenta un caso para proponer una solución, o al menos, un acercamiento a la toma de decisiones que debe ejercer una organización, “el que consiste en la selección de un curso preferencial de acción a partir de dos o más alternativas, en un intento racional de alcanzar los objetivos de una organización”.

En este caso, el objetivo de AquaChile no debiera ser de ninguna forma, aumentar los despidos de sus trabajadores, por ello la organización debe tener claro que si esto se produce es por una situación en particular o una consecuencia de un hecho, en el que racionalmente se toma como alternativa desvincular a 450 empleados del rubro.

Primero que todo, tenemos como antecedente el brote de virus ISA que ha afectado a la salmonicultura que se desarrolla en la región y que ha sido causal de la baja de producción de materia prima. He ahí un dato coherente. El hecho de la merma de materia prima implica que el proceso de producción del salmón listo para la venta y consumo humano haya caído notoriamente, por ende, hay menor cantidad de horas/hombre para elaborar un producto en tiempo real.

Esto significa que estamos ante una enorme cantidad de horas/hombre perdidas de trabajo, tiempo que la empresa a causa de la baja productiva (60% menos de materia prima en AquaChile), que involucra menor cantidad de producto y caída en las exportaciones comience a tener problemas financieros para financiar los procesos de producción y los salarios de sus trabajadores.

Por ello, es altamente importante el manejo de las relaciones públicas al interior de la empresa, es decir, de la alta gerencia, para con sus trabajadores. En primer lugar, establecer los canales de comunicación entre ambos grupos, generando una actitud de respeto, acercamiento y confianza. Las relaciones públicas deben permitir aclarar la información, mantener siempre la transparencia en los conceptos, de tal manera que cuando los dirigentes sindicales, representantes de los trabajadores, transmitan con veracidad las decisiones y propuestas de la empresa.

El manejo comunicacional de la alta gerencia será indispensable para establecer los niveles relacionales con los dirigentes sindicales para que éstos entreguen la información a los trabajadores en forma horizontal. Así los afectados, pueden sentir que existe disposición para un apoyo inmediato y continuo post-desvinculación, convirtiéndose en un soporte para el proceso de búsqueda de empleo.

El envío de información vertical sería nefasto en este caso, pues un grupo de 450 personas no es menor, de manera que pudiera provocarse agitación, manifestaciones, filtración de información falsa a la prensa, origen de especulaciones hacia la empresa, que sólo se traduce en el deterioro de la imagen corporativa y en un claro conflicto de actividad comercial.

En ese sentido, debe reflejarse la importancia que asigne la organización a los dirigentes sindicales. Por esto “comienzan las personas a reconocerse, esto es, a formar a través de liderazgos, una organización propia. Eso acelera el proceso de modificación de la percepción, acentuando aún más la necesidad de participar y les da el derecho de sentirse oídos”. Así, los públicos deben reconocer en la dirigencia la credibilidad de su actuar e informar y también deben ver en ellos un liderazgo como representantes de sus inquietudes y aspiraciones.

AquaChile tiene que avisar con antelación los despidos, de manera que los trabajadores estén preparados para enfrentar la situación y piensen inmediatamente en la reinserción laboral, sostenidos de las habilidades adquiridas durante el tiempo (meses o años) que se desempeñaron la organización.

La alta gerencia debe idear un programa de reuniones, que convoque e integre las diferentes visiones de los directivos para que se evite filtración de información que pueda intervenir negativamente las relaciones públicas. Por ello, “debe establecer mecanismos que permitan la participación de los públicos en aquellas decisiones que los afectan” . De esta forma, se deja atrás la incertidumbre, para contener al máximo número de trabajadores que se pueda. Aquí entra un papel imprescindible de quienes manejan la situación financiera para expresar opiniones y compartirlas con quienes tomarán la decisión final.

Responsabilidad Social: ¡Al abordaje!

La empresa tiene la misión de implementar la democratización de conceptos vinculados a la empresa como organización. O sea, a través de la capacitación constante de los trabajadores debiera ejercerse un rol complementario, es decir, una fase educativa sobre qué son y cómo operan las organizaciones; sus ventajas y sus riesgos.

Sin duda, que al realizarse este tipo de políticas, se ejerce Responsabilidad Social empresarial, pues se muestra la “importancia que en ella tiene la prevención de riesgos laborales y la atención a las condiciones de trabajo” . Tal como se plantea aumentaría el entendimiento o tranquilidad al menos, cuando suceden situaciones de numerosos despidos. En primer lugar, cómo se introduce la Responsabilidad Social Empresarial en esta organización y cómo ésta cambia ante una contingencia como una crisis que traspasa las barreras de producción y se instala en el ámbito socio-económico.

AquaChile señala en su página web, que “es una empresa socialmente responsable (…), generando empleos y valor en los lugares donde se desarrolla” . No obstante, estos principios ya debieran haber cambiado, pues la empresa ya no genera empleos, como lo hizo en su momento durante el periodo de bonanza para la industria. Desde este punto de vista, se toma en cuenta la percepción de la realidad, ya que a la organización “le cabe investigar constantemente en la realidad de sus públicos e informarlos en cuanto a su propia percepción de la realidad”.

En segundo lugar, se propone una desvinculación asistida, es decir, generar una serie de eventos para que quienes hayan sido despedidos no sientan que la empresa se ha olvidado de ellos. Al contrario, que al enfrentar una situación de tal magnitud como la que afecta al sector salmonero, ésta maximizará los recursos disponibles para vivir el proceso en conjunto, desde la fase de anuncio de despido, pasando por la desvinculación y concluyendo con la recontratación a futuro o la reinserción laboral en algún trabajo afín “no” a la industria del salmón, sino a las habilidades adquiridas y que se pueden mostrar en otro rubro.

Medidas en tiempo real

Es imprescindible que la organización cuente con sicólogos laborales, que se preocupen de cada uno de los casos en situación de despido. Primero, porque ellos deberán tener la capacidad de transmitirles la motivación necesaria para creer en la posibilidad de encontrar un nuevo trabajo cuanto antes y resolver inquietudes sobre proceso de reinserción.

Probablemente habrá trabajadores que sentirán más pesar que otros, debido a la diferencia de tiempo que formaron parte de la empresa. No es lo mismo desempeñarse un mes que cinco años. Haciendo hincapié en el tiempo de servicio, quienes posean mayor cantidad de años, al haber notado la solvencia de la industria, quizás no se les haya ocurrido renovar el currículum vitae.

En ese caso, la organización debe preocuparse de guiar al trabajador para la elaboración de un nuevo currículum. Con seguridad si la persona se mantuvo durante años en la empresa, es porque fue de utilidad y en ese sentido, tiene que haber desarrollado nuevas habilidades, experimentado conocimientos y adquirido técnicas para lograr un trabajo más eficiente. He ahí la lógica de apoyar de cerca la redacción de un nuevo documento, de manera que la persona tome mayor relevancia para ser considerado ante la posibilidad de un nuevo trabajo.

Otra de las medidas es capacitar a cada uno de los trabajadores para sortear con éxito una eventual entrevista laboral, por lo que se vuelve importante el manejo comunicacional y la seguridad ante la descripción de habilidades y fortalezas que permitan mantener en conocimiento de cuáles son los rubros afines pasa comenzar a desenvolverse nuevamente.

Externamente, el equipo encargado de la desvinculación asistida tiene la misión de elaborar una base datos con el perfil de quienes han sido alejados de sus labores. Así, se crea una red de contacto, tanto a nivel gubernamental como empresarial privado para facilitar la reinserción.

No se pude dejar de lado la guía sobre presupuesto familiar. Primero que todo, porque la crisis genera incertidumbre financiera y entidades bancarias estarán siempre dispuestas a ofrecer créditos, al igual que grandes empresas de productos de consumo, incentivando el endeudamiento, que podría traer consecuencias negativas en proyecciones económicas futuras, sobre todo, si hay hijos estudiando, un dividendo, entre otros gastos necesarios.

Por otra parte, se debe considerar la accesibilidad a las herramientas tecnológicas, que pudieran ser utilizadas para la búsqueda de trabajo. El adecuado manejo de medios como internet pudiera ayudar también a promover la búsqueda de trabajo, e incluso convertirse en una ventaja a la hora de competir por un puesto laboral.

Consideraciones finales

Las Relaciones Públicas se vinculan fuertemente a la Responsabilidad Social Empresarial. Por ende, un adecuado manejo de estrategia comunicacional debe contener políticas que permitan a una organización revisar constantemente sus principios de Responsabilidad Social Empresarial, de acuerdo al intercambio de opiniones que se crucen con los públicos.

Por ello, la empresa estará preparada a los cambios, ante una eventual contingencia, que implique tal como se analizó en este caso, el despido masivo de trabajadores de una empresa en particular, AquaChile, consecuencia de la crisis productiva del salmón.

Recae la importancia en la integración de los involucrados, primando la credibilidad y generación de liderazgos, que permitan a través de la comunicación horizontal, de respeto y cercanía, lograr tal como hoy se promueve, “el estado de bienestar social en la democracia de masas” .

Por tal razón se habla de un seguimiento post-desvinculación, que se acerca a la definición de Relaciones Públicas, ya que la estrategia de comunicación reside en el tiempo. Y ese mismo acto se traduce a una ética de Responsabilidad Social.

Con la aplicación de políticas de Responsabilidad Social Empresarial en tiempo real existirá la visión de negocios que involucra respeto por los valores éticos, las personas, las comunidades y el medio ambiente. Sólo así las organizaciones podrán convertirse en “buenos ciudadanos corporativos”

Sandoval, Felipe. En Rubio, Lorena. La tragedia del salmón. Reportaje de Revista Capital

Foxley, Alejandro. Diario La Nación.

Rubio, Lorena. La tragedia del salmón. Reportaje de Revista Capital.

Johnson, Andrés. En Rubio, Lorena. La tragedia del salmón. Reportaje de Revista Capital.

AquaChile. Memoria Anual 2007, pp. 3.

Martini, Natalia. Definiendo las Relaciones Públicas. En la web.

Porto, Roberto. Pp. 189.

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Bestratén, Manuel. Pujol, Luis. Responsabilidad Social en las Empresas. En la web.

AquaChile. Comunidad y Medio Ambiente. En la web.

Porto, Roberto. Pp. 192.

Porto, Roberto. Pp. 193.

¿Qué es la RSE ? En la web.

 

 

 

 

 

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La Comunicación ante la diversidad de la crisis actual.

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El nuevo camino de las comunicaciones. Las redes periodísticas, a través de los comunicadores independientes, son la alternativa.

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Ernesto José Suárez

La crisis mundial y la crisis en la comunicación.

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En qué crisis estamos y qué preguntas nos hacemos

Roberto Sardi

Responsabilidad Social Empresarial (RSE): Reinserción Sicológica al Empleo (RSE).

Francisco Ule Rebolledo

Transformación del lenguaje, incomunicación personal y reconceptualización de la información en el siglo XXI.

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Universidad y trabajo ¿Un callejón sin salida (laboral)?.

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